Invertir en los emprendedores hispanos mejorará la economía de NYC

Originally published by El Diario here. La ciudad de Nueva York es y siempre será una de las potencias económicas mundial. Pero eso no quiere decir que no hace falta […]

Originally published by El Diario here.

La ciudad de Nueva York es y siempre será una de las potencias económicas mundial. Pero eso no quiere decir que no hace falta mejorar. A pesar de que las tasas de desempleo han bajado significativamente desde la última recesión, comparado con el resto del país, distritos como El Bronx aún se encuentran rezagadas. No obstante, con las adecuadas herramientas y políticas públicas enfocadas en el crecimiento empresarial, este distrito, con altos índices de pobreza, tendrá la oportunidad de unirse al crecimiento económico citadino y asegurar que la ciudad entera — no sólo la mitad inferior de Manhattan— experimente un boom económico a largo plazo.

Con el retorno a la prosperidad económica, luego de la reciente recesión global, la ciudad de Nueva York comprobó una vez más su resiliencia. Y aunque su tasa de desempleo de casi cuatro por ciento pone en evidencia al resto del país, El Bronx cuenta con un desempleo que sobrepasa esta cifra por más el 50%, de los cuales 1.5 millones son hispanos y representan la mayoría.

Los hispanos en la ciudad de Nueva York suman casi 2.5 millones. Esta población por su cuenta representaría la cuarta ciudad más grande del país y uno de los centros de mayor crecimiento de la nación. Pero, a pesar de que los hispanos todavía conforman desproporcionadas cifras de desempleo y perdidas de riqueza más que cualquier otro grupo demográfico durante la recesión, los negocios propiedad de hispanos han proliferado a la largo de Nueva York. De hecho, el crecimiento de nuevos negocios de este grupo demográfico ha aumentado más de ocho veces la tasa general, y al mismo tiempo ha mejorado la nómina total de salarios en un 40% y los ingresos en casi 50%.

Representantes locales y oficiales electos no deben ignorar estas estadísticas. Aunque siempre hemos sabido que algo se tiene que hacer para mejorar la economía en las áreas más desfavorecidas como El Bronx, no siempre ha quedado claro qué es lo que conducirá a los resultados deseados. Ahora sí debe quedar claro que mejorar y expandir las oportunidades para emprendedores llevará a mejores oportunidades de crecimiento a largo plazo.

Y hay mucho espacio para mejorar. A pesar que el programa del gobernador para reducir el desempleo (Governor’s Unemployment StrikeForce, en inglés) es bueno, la ciudad de Nueva York está en la posición 145 en la lista de las 150 ciudades más favorables para emprendedores hispanos. Se debe invertir más en la creación de oportunidades y garantizar que regulaciones no lo impidan.

Cuando se preguntó, uno de los mayores impedimentos a la hora de establecer y crecer un negocio es la falta de acceso a capital. Los hispanos, en particular, reciben menos financiamiento que el resto de la población. Un estadio reciente indica que menos del uno por ciento del capital para inversiones fue destinado a hispanos a lo largo del país. Subvenciones y otras oportunidades de financiamiento creativas deben ser aprovechadas tanto en el sector privado como público de la ciudad.

Mientras que algunas empresas requieren de mucho capital para arrancar, cabe señalar que miles de dueños de pequeños negocios en toda la ciudad siguen buscando el camino al éxito a través de su arduo trabajo. Mientras que pocos tienen la suerte de concretar financiamiento y compartir espacios con sus homólogos, la mayoría comienza su negocio vendiendo productos como los que ofrece Herbalife, una compañía enfocada en expandir su línea de productos nutricionales y que goza de gran popularidad entre la comunidad hispana. Con poco capital de arranque, estos “micro emprendedores” están generando ingresos adicionales para sus familias que de otra manera les sería muy difícil conseguir.

Cuando consideramos la complicada burocracia de la ciudad, oficiales deben entender que muchos de estas pequeñas empresas a lo mejor no consideren que valga la pena tomar el tiempo y pagar las tasas para navegar el proceso actual de regulaciones. Aunque es tentador enfocarse en los ingresos directos que derivan de cumplir con regulaciones existentes, si tuviéramos que escoger entre un negocio operante— que genere ingresos, genere impuestos y tenga una nómina activa— y un emprendedor sin oportunidad para entrar a la economía, el primero siempre debe ganar.

Incubadoras y aceleradores empresariales son otra alternativa para promover el desarrollo económico. Rápidamente se están convirtiendo en la ruta óptima para mejorar la economía de una región en particular, especialmente cuando está afectada por una economía rezagada. Hasta ahora, han habido pocos incubadoras y aceleradores empresariales en las áreas fuera de Manhattan.

No es poco razonable pedirle a la municipalidad que se involucre en el desarrollo de un acelerador local, ya que a fin de cuentas se beneficiaría la región entera. Solo considere 1776, que ha incubado cientos de nuevas pequeñas empresas en Washington, D.C. con una subvención relativamente pequeña de la ciudad. Ahora se está expandiendo a otros sectores del país, incluso abriendo una sucursal en Brooklyn. Nueva York debería tener historias de éxito similares en cada distrito.

Ya sea un futuro magnate empresarial buscando levantar su empresa tecnológica o una familia local simplemente queriendo cubrir sus necesidades básicas con un pequeño ingreso adicional vendiendo productos nutricionales en su barriada, tengan la certeza de que el futuro de Nueva York está en las manos de estos emprendedores. Oficiales electos y funcionarios locales deben recordar que la mejor oportunidad para que la ciudad de Nueva York salga adelante es a través de la expansión de nuevas y mejoradas oportunidades empresariales que existan fuera de la parte baja de Manhattan. Solo así podremos garantizar el futuro exitoso que Nueva York siempre le ha prometido a sus residentes y al país.

Víctor M. Pichardo representa el 86vo distrito en la Asamblea del Estado de Nueva York y Justin Vélez-Hagan es el director ejecutivo de la Cámara Nacional de Comercio Puertorriqueña y es un investigador de políticas económicas en la Universidad de Maryland.